lunes, 12 de mayo de 2008

Características de los períodos presindenciales (Septenio, Quinquenio y Bienio)

El Septenio (1870-1877):

El comienzo de la hegemonía de Antonio Guzmán Blanco puede situarse en 1870, cuando se convierte en jefe de la Revolución de Abril que habría de conducirlo al poder. Derrocado en 1868 el gobierno de Juan Crisóstomo Falcón, los azules victoriosos persiguieron a Guzmán Blanco, quien se refugió en 1869 en Curazao. El verse convertido en blanco de los ataques del gobierno conservador hizo que los liberales lo estimaran como un futuro dirigente. Pensando en su figura de personaje vejado por los Godos, desde el último trimestre de 1869, calificados caudillos de la Federación, como José Ignacio Pulido, Matías Salazar, Francisco Linares Alcántara, León Colina y Joaquín Crespo, entre otros, habían iniciado la guerra contra José Ruperto Monagas, cuyo gobierno juzgaban autoritario e ilegítimo; pero carecían de la coordinación precisa para liquidar a los azules.
El 27 de abril de 1870 sus fuerzas toman Caracas y derrocan al gobierno de los Azules. Es el máximo líder de los liberales. Triunfante la Revolución de Abril, como es conocida, inicia su primer gobierno, con una dirección clara: eliminar lo viejo, inútil y contrario al progreso, y sentar las bases legales y materiales del porvenir. Busca la paz y la modernización del país dentro de un esquema político fundamentado en su liderazgo personalista y en la aplicación de fórmulas centralizadoras sin abandonar el discurso federal.

Durante este período estableció y saneó el crédito público, organizó la Hacienda; se ocupó de la administración y las mejores infraestructurales; garantizó el éxito del partido liberal e hizo prevalecer la potestad temporal en su conflicto con la Iglesia.


El Quinquenio (1879-1884):

En este período de gobierno quiso poner en práctica el modelo europeo y prometía continuar la política del Ilustre Americano. Guzmán trajo de Francia el proyecto de los ferrocarriles y también un estilo social en las costumbres y las modas. En su delirio de grandeza le pone su nombre a las calles, parques, teatros, distritos incluyendo un estado.

El 25 de mayo de 1881 se decreta el "Gloria al Bravo Pueblo" como Himno Nacional de Venezuela. A finales de este gobierno, el país sufrió una gran crisis económica provocada nuevamente por la caída de los precios del café.

En los periódicos El Comercio y El Venezolano, se pronunciaba por la inauguración de una era sin presiones ni confinamientos y con libertad de prensa.

En Caracas, comenzó a atacarse a Guzmán Blanco a propósito del contrato del proyecto ferrocarril Caracas-La Guaira. En el Congreso, el líder del movimiento intelectual antiguzmancista va a ser el general Nicanor Bolet Peraza. Guzmán Blanco optó entonces por retirarse del país con el cargo de ministro plenipotenciario de Venezuela en Alemania, España, Francia, Italia y la Santa Sede, cargo que no desempeñó, ya que renunció a él poco después.

En 1882, el Consejo Federal elige al General Guzmán Blanco presidente para el período 1882-1884.


El Bienio (1886-1888):

Ahora modifica el estilo que lo había distinguido anteriormente, ya que en lugar de manipular el escenario para el ejercicio de un influjo directo e inmediato, mueve las piezas con el objeto de dirigir el gobierno por interpuesta persona, mientras permanece en el extranjero. Su regreso coincide con el mejoramiento de la actividad económica y con el aumento de valor de los títulos de la deuda pública, circunstancias que aprovecha para presentarse como superdotado en la solución de los problemas surgidos durante el mandato de Crespo.

En este período debió enfrentar una nueva generación de intelectuales y de jóvenes estudiantes, quienes organizaron una fuerte oposición a su gobierno hasta el punto de obligarlo a retirarse antes de terminar su mandato.

Durante este bienio, Venezuela rompió relaciones con Inglaterra debido a la invasión del Territorio Esequibo por ciudadanos de la Guayana Británica. Sin terminar su período, Guzmán Blanco se va a Europa dejando el poder provisionalmente en manos del General Hermógenes López,a quien eligió para que terminara su período.